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¡Vuelta al cole!
En pocos días los niños empezaran la escuela de nuevo y, después de meses de vacaciones, puede ser un poco difícil para ellos, en especial los que empiezan por primera vez. Pero hay algunos pequeños detalles que nos pueden ayudar a hacer más llevadera esta nueva etapa:
Lo más importante es hacer de este cambio algo positivo y transmitir interés por la cultura del aprendizaje, los niños son como esponjas y se contagiaran rápidamente de este estado emocional en lugar de percibir la escuela solo como una obligación. Los padres motivados generan hijos comprometidos con el aprendizaje.
Una buena manera de conseguir esta positividad es hacerles participe del cambio, no solo comprar material nuevo para la escuela y un cambio repentino de la rutina y de horarios. Los niños cuentan con la ventaja de tener unas semanas para prepararse, consigue que sea todo emocionante.
Crear nuevas rutinas de horarios está bien, pero no necesitan acostarse pronto y levantarse temprano de un día para otro. El cambio les será más fácil si es progresivo y si tienen algo que les motive a ir a la cama y a dejarla lista de nuevo por la mañana, por ejemplo, un cuento que leer antes de irse a dormir o unas sábanas nuevas y confortables a su gusto.

También podemos acompañar esta rutina de dormir con una reorganización de su habitación, es muy importante para ellos tener un lugar donde estudiar en el que se sientan seguros. Organiza con ellos el material nuevo para la escuela y asegúrate de que tengan una silla cómoda, una buena temperatura ambiente y una iluminación adecuada. Otra idea puede ser fijar conjuntamente una serie de objetivos y evaluarlos cada trimestre, para que no pierdan el interés durante el curso.
Hay que recordar también que la vuelta al colegio también implica la vuelta a otras rutinas, muchos niños hacen actividades artísticas o deportivas durante el año escolar y, a pesar de ser algo divertido para ellos, con las clases y los deberes pueden agobiarse. Es importante elegir bien una o más actividades que les guste y no sobrecargarlos o forzarlos, pero aun así la vuelta a ellas debería ser igual de emocionante que la vuelta al colegio. Comprar un albornoz o una toalla y el bañador para natación, por ejemplo, no nos supondrá un gran gasto y ellos tendrán ganas de presumir con sus compañeros.

Otro cambio que implica la escuela es un cambio en las comidas. Tenemos que asegurarnos que nuestros hijos se alimentan como deben y sabemos que no siempre se comen la manzana que les ponemos para almorzar, es muy probable que en algún momento sea intercambiada por una chocolatina. Una solución es hacer una lista de alimentos juntos y organizar los desayunos combinando sus gustos con alternativas saludables.

Después de esta lista de ideas ¡Solo queda cargar las pilas y empezar el nuevo curso con ganas!
